
Existen algunos pasos que pueden considerarse claves en la construcción de estos elementos, sin embargo, entre los más importantes se encuentra el elegir un lugar que sea propicio para ellos, pero también para los adultos. Esto quiere decir que puedes colocarlo en una zona en la que puedas vigilar lo que ocurre en la casita de jardín para niños pero manteniendo las distancias, ya que los menores en ocasiones, sobre todo en ciertas etapas de su vida quieren tener su propia independencia, a pesar de que puedan buscar más tarde a los padres para que jueguen con ellos.
El estilo de la casa, la decoración también tiene que ser parte de lo que el menor busca, por lo que no solo te tienes que centrar en montar una madera sobre otra, sino que también, cuando hayas terminado el montaje, deberás de personalizarla, con algo de pintura o incluso con dibujos en la propia fachada, algo que sería recomendable que el propio niño participase en la decoración, ya que estamos hablando de su lugar de juegos y que, posiblemente se convierta en el favorito de todos los que tenga en el jardín.
La colocación de la casita de jardín para niños también deberá estar enfocada en el resto de los elementos que tengamos en esta zona verde, puesto que, por ejemplo, sería inviable por la seguridad de los menores, colocar este elemento al lado de la piscina, sino que sería conveniente que se colocase, por ejemplo en la zona de juegos que anteriormente tenían, donde están los columpios o el arenero.
El primer paso que deberás de dar es revisar algunas de las mejores casitas para niños para hacerte a una idea de lo que puedes o no puedes construir. En ocasiones puede que sea más sencillo comprar una ya fabricada y que te la traigan a casa, puesto que sientes que no eres un manitas en esto del bricolaje. Sin embargo, si quieres construirle su propia casa de manera artesanal, una vez que has elegido el diseño, deberás de seleccionar los materiales de construcción.
Lo aconsejable en todo momento es que puedas seguir un boceto previo, tomando un lápiz y un papel, podrás ir confeccionando las partes que necesitarás. Nuestra recomendación es que vayas construyendo con una estructura o esqueleto para que sea mucho más resistente y que, con una tormenta o un fuerte viento no vaya a caerse encima del menor cuando está jugando. Este esqueleto deberá ser de vigas de madera de buen grosor, aunque después utilices paneles de madera para las paredes y el tejado. Esta estructura es muy similar a la que se utiliza en las casas de madera para adultos, pero se deberá de realizar a pequeña escala.
Una manera de tener una estructura sólida es por medio de pequeños troncos de madera, los cuales cuentan con una buena resistencia, darán protección y también aislarán del frío en todo momento. En ciertas tiendas especializadas podrás hacerte con troncos que tendrán el mismo diámetro de grosor, por lo que será excelente tenerlos, puesto que podrás unirlos todos y hacer una casa de mayor calidad.
Otro de los aspectos que debes de tener en cuenta son los tornillos que deberás de utilizar. Nuestro consejo es que sean resistentes, grandes y que cuenten con la máxima seguridad para los menores. Cada uno de los tablones deberá de estar bien sujeto por varias partes, para que de esta manera se pueda conseguir que la estructura en general sea estable y no pueda caerse o desmontarse con facilidad.
Respecto al tejado, lo más aconsejable es la construcción de un tejado de dos aguas para la casita de jardín para niños, aunque para algunas personas puede ser una tarea compleja, tampoco lo es tanto, pero bien es cierto que las maderas deberán de estar bien unidas unas a otras e incluso recomiendan algunos expertos en bricolaje y también en la construcción de este tipo de elementos que se cuente con una lona o capas de pintura plástica para aislar el interior de las lluvias, ya que si llueve y quedan huecos entre la madera, terminará calando hacia el interior y la calidad empeorará con el tiempo.
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