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10 consejos para elegir el calzado infantil

Contar con la vestimenta adecuada es primordial en las épocas de tiempo cambiante, y para los niños todavía más. Precisamente para estos puede resultar complicado encontrar el calzado adecuado por diferentes motivos: el rápido crecimiento anatómico experimentado, dolencias puntuales que le obliguen a utilizar un calzado especializado o alergias y sudoración excesiva, que pueden provocar alteraciones cutáneas y forzar al pequeño a utilizar un tipo de calzado más adecuado y menos extendido. Para asegurarte de que tu niño cuenta con el calzado más cómodo y mejor adaptado a él, vamos a darte 10 consejos para elegir el calzado infantil para tu peque y no fallar en tus compras.

Prevé su crecimiento

El vertiginoso ritmo de crecimiento a ciertas edades propició hace unos años la aparición de las tallas dobles, aplicadas a zapatos y zapatillas capaces de resultar cómodas en pies de diferente número. Es una opción ideal para no tener que renovar constantemente el zapatero de tu peque, prolongando la vida útil de las nuevas piezas y asegurándoles una vida útil lo suficientemente larga como para considerar amortizada tu nueva adquisición.

Comprueba el grosor de la suela

La actividad de los niños es frenética, sobre todo a partir de los 6 años, cuando los movimientos durante los juegos son más pronunciados. Por eso es vital que el calzado del pequeño sea cómodo en todo tipo de circunstancias: carreras, saltos, partidos de fútbol… En este sentido, el grosor de la suela debe ser el ideal para amortiguar las caídas y los saltos desde distancias considerables, evitando lesiones en la planta del pie y las puntas de los dedos, y manteniendo la piel en el mejor estado posible.

Un tipo de calzado para cada situación

Entendemos perfectamente la necesidad de tener que recortar gastos, sobre todo en unas edades donde hay que renovar el armario constantemente. Sin embargo, es elemental que el pequeño cuente con un tipo determinado de calzado para la diversidad de situaciones en las que se puede encontrar en su día a día. Para hacer deporte necesitará unas en concreto (y, en función de qué deporte sea, precisará de unas u otras; unas de fútbol no son aptas para jugar a básquet y viceversa), las cuales no servirán para otro tipo de situaciones, como paseos por la calle o actividades recreativas. Además, es muy aconsejable que el calzado para estar por casa cuente con una superficie mullida y aterciopelada que ayude al bienestar y favorezca la regeneración celular de la piel, evitando la aparición de rozaduras y durezas en edades tan tempranas.

Para elegir el calzado adecuado para el pequeño, lo mejor es recurrir a un comercio capaz de ofrecer varios tipos de calzado, aptos para multitud de situaciones. En este sentido, una de las plataformas ideales para escoger el calzado adecuado para el niño es ZapatillasNiños.com, que cuenta en su catálogo con una amplia variedad de zapatillas infantiles: deportivas, de running, con cierre de velcro, para baloncesto, de fútbol sala, de fútbol profesional, de tenis, para bebés, para estar por casa… De esta forma, resulta más sencillo encontrar el modelo adecuado para cada ocasión y evitar así que su comodidad se vea resentida.

Apuesta por la flexibilidad

Las zapatillas flexibles son mucho más cómodas, ya que se adaptan al contorno del pie sin provocar rozaduras, y favorecen la transpiración de la piel, evitando la sudoración excesiva y los daños sobre la dermis. Suelen ser más caras que los modelos más rígidos, pero el cambio bien vale la pena.

Las zapatillas, siempre con calcetín

Es enormemente perjudicial llevar zapatos o zapatillas de calle sin calcetines, ya que promueven las rozaduras, apelmazan la piel y evitan la transpiración. Rehúye de los modelos que prometen altos niveles de comodidad sin necesitar calcetín, y descarta los que lleven incluido un revestimiento similar para sustituirlo.

Comprueba el estado de la piel y determina su comodidad

El algodón es el material más cómodo de todos y el que menos reacciones alérgicas produce, pero eso no significa que el pequeño esté libre de sufrir una. Comprueba siempre la piel del pequeño después de dar un paseo o cuando regrese del colegio, para identificar enseguida las posibles consecuencias de una reacción alérgica por determinados compuestos de la zapatilla o los calcetines.

Elige marcas que favorezcan la respiración

Ciertas marcas de calzado optan por incluir rendijas complementarias para eliminar el exceso de sudoración acumulada sobre la planta del pie. Es una buena solución para mantener el pie libre de restos epiteliales que impidan a la piel regenerarse adecuadamente, así que no dudes en probarlos para comprobar hasta qué punto mejoran la comodidad del pequeño.

Acude al zapatero regularmente

Nadie como él para identificar una mala posición en el calzado y determinar los mejores arreglos para las piezas deterioradas. Suelas, refuerzos y plantillas pueden ser una buena solución para evitar un desembolso mayor al comprar nuevos ejemplares.

Descarta las chanclas

Solo son aptas para ir por la playa o la piscina, ya que obligan a disponer el pie en forma de garra para evitar que se salgan al no estar cogidas al tobillo. Si se usan por la calle pueden provocar una fascitis plantar, limitando la capacidad de movimientos del pequeño y provocando lesiones de gravedad. Tenlo en cuenta.

Consulta con el médico el uso de plantillas

Nunca las utilices por tu cuenta, ya que solo un médico especialista es capaz de identificar una posible malformación en el pie o una mala postura. Ante una eventual lesión en la planta del pie o una evidente incomodidad que sufra el pequeño, consulta con el doctor antes de adquirir ningún tipo de plantilla: puede ser peor el remedio que la enfermedad.

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