Menú

Chistes malos

¡Hola! Has llegado a una de las mejores secciones de Chiquipedia, la de chistes malos cortos, pero igualmente muy graciosos. Te hemos preparado los mejores vídeos con chistes malísimos pero que dan risa, ¿Quieres comprobarlo? ¡Adelante!

Chistes malos cortos

Chistes malísimos que dan risa

Chistes que son malos pero buenos

– ¿Cuál es la fruta más divertida? – La naranja ja ja ja ja

Este era un chiste tan malo, pero tan malo, que pegaba a todos los chistes más pequeños que él.

– Doctor, doctor, tengo paperas – Pues toma 2€ y ya tienes pá plátanos…

– ¿Nivel de inglés? – Alto. – Diga “memoria”. – Memory. – Póngalo en una frase. – Salté por una ventana y memory.

– Hola, quería estos zapatos. – Dígame su número. – Oh! 651862… – No! Número de zapatos! – Ah! Quiero dos.

Si unos zombies entran en casa. – Zombienvenidos

– ¡Me acaba de picar una serpiente! – ¿Cobra? – ¡No, idiota, lo ha hecho gratis!

Jaimito, puedes definir el término telepatía. Pues es una tele para la hermana de mi mamá.

– Doctor, creo que necesito gafas – Estoy de acuerdo, pero no puedo ayudarle, ¡esto es un banco!

– ¡Rápido, necesitamos sangre! – Yo soy 0 positivo. – Pues muy mal, necesitamos una mentalidad optimista.

—Hombre, Juan, cómo has cambiado. —Yo no soy Juan. —Más a mi favor.

¿Qué pasa si tiras un pato al agua? – Nada

—No sé qué me pasa, doctor, pero en seguida pierdo los nervios y me pongo a insultar a todo el mundo. —Está bien, cuéntemelo todo. —¿Y qué cree que estoy haciendo, pedazo de imbécil?

¡Profesora! Acaban de robarme en el pasillo. No me digas, ¿y qué te robaron, Jaimito? Pues los deberes.

Un vampiro con la boca llena de sangre le pregunta a otro: – ¿Dónde encontraste esa sangre tan rica? – ¿Ves ese muro de hormigón que está allí? – ¡¡Sí!! – ¡Pues yo no lo vi!

Uno que va a la ferretería: – Oiga, ¿tiene serruchos? – No – ¿Y sierras? – A las ocho y media…

– Papá ¿me ayudas con el examen de historia? – Claro. – ¿De dónde venimos? – Del Carrefú – ¿Es muy caro un profesor particular?

Si no hay vida en Marte, imagínate un lunes.

—Parece que su tos está mejor. — Sí, estuve practicando toda la noche.

Juanito, ve corriendo a la cocina que las lentejas se están pegando. Mamá, lo siento, pero me has enseñado a no meterme en peleas ajenas.

– ¿Me da dos panes? – Pero, ¿usted no es Drácula? – Sí. – Yo siempre había pensado que Drácula solo bebía sangre. – Sí correcto. Es que ahí fuera ha habido un accidente y es para mojar.

– ¿Como ha ido el parto doctor? – Bien, aunque al niño le hemos tenido que poner oxígeno. – Vaya, con la ilusión que nos hacía ponerle Miguel como mi padre.

– Mi Paco aprendió a conducir autobuses por sí solo. – ¿Ah! Es autodidacta? – No, no, es autobusero.

¿Por qué los diabéticos no pueden vengarse? Porque la venganza es muy dulce

—Buenas, ¿me da una caja de ácido acetil salicílico, por favor? —¿Aspirinas? —Sí, eso, que nunca me acuerdo del nombre.

Pepito, ¿por qué tu redacción sobre la leche te ha quedado tan corta? Porque hablo de la leche condensada maestra.

– ¿Cuál es el animal favorito de Drácula? – El caballo de pura sangre

– Papá, papá ¿vendrás a mi graduación? – No, hijo. Cuando llegues a casa ya me enseñarás tus gafas nuevas.

– Y para terminar la entrevista…, dígame cuáles son sus hobbies preferidos. – Bilbo, Frodo y Samsagaz.

¿Qué hace una abeja en un gimnasio? Zumba

Chistes malos para niños

Si hay algo que nos guste, es reírnos. Según dicen los estudios, reírse alarga la vida además de otras grandes ventajas por lo que es una actividad que nos ayudará y además nos hará pasar un rato muy, pero muy divertido. Para pasar momentos como este, suele ser habitual que durante alguna reunión alguien cuente un chiste sobre un tema a tratar, o simplemente porque quiere relajarse con risas.

Son pequeños textos que buscan la burla, o una situación disparatada que provoca las carcajadas en los oyentes. Normalmente suelen ser sin sentidos, tan sola un conjunto de palabras con una extensión corta y que tiene la finalidad de buscar la intención de hacer reír a todos los oyentes.

Existen cientos que nos hará disfrutar, tenemos los chistes “buenos” y los chistes “malos”, siendo este segundo grupo uno de los más divertidos por el público. A pesar de que todos conocemos que es un chiste malo, acabaremos cayendo en la tentación de reírnos y de compartirlo con el resto de amigos. Porque no hay más bueno que la risa floja que se suelta con un chiste malo.

Este tipo de historietas es una opción perfecta para fomentar la lectura de los pequeños, también para pasar tiempo con ellos de manera entretenida, riéndonos en familia. Podemos aprenderlos junto a ellos, y dejar que practiquen y entrene la dicción. Son textos cortos que podemos usar para que los niños pronuncien y hablen frente a un público. También entrenará su memoria en memorizar cada palabra y en decirla en voz alta sin equivocaciones. Por supuesto, chistes malos cortos también tiene la posibilidad de jugar con pequeños cambios o adaptaciones al entorno y sobre todo, con la interpretación de cada uno.

Un chiste bueno o malo, puede convertirse en un chiste sin gracia si el orador no pone empeño y ganas en hacer reír al resto del grupo. Se necesita un toque diferente, un poco de interpretación y sobre todo, tener gracia cuando estamos contándolo. No todos tienen el don para contar chistes malos para niños, pero te ayudamos a conseguirlo.

Para pasar los mejores momentos, te recomendamos que aproveches y aprendas los chistes muy malos que dan risa de esta página, te dejamos chistes con humor para todo tipo de público y así podrás lucirte como el rey del humor. Compártelo con los más pequeños, y disfrutar de la risa juntos.

¡Comparte, aprende y diviértete!
Share on FacebookShare on Google+Pin on PinterestTweet about this on TwitterEmail this to someone

También te interesará:

Envía un comentario
Más en Chistes
chistes graciosos
Chistes graciosos

Estás en la sección de chistes graciosos para niños, en la que hemos preparado la selección en vídeos de los...

Cerrar