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Fábula de amor: El amor y la mula

El amor y la mula

Había una vez una mula muy orgullosa de su anatomía, que se repetía a sí misma y siempre alardeaba:

-Soy hija de un gran caballo que es muy veloz en las carreras. Me parezco a él y con seguridad heredé todos sus atributos.

Algunos animales creían esto a la mula, por lo que llegado el momento de una gran carrera la animaron a que se presentase. Esta lo hizo y al final quedó muy lejos de las primeras posiciones, por lo que no tuvo más remedio que aceptar que su padre era un asno.

Comprendió que lo mejor es siempre reconocer y estar orgulloso de la familia real de uno, con independencia de sus características y atributos. En definitiva, todos tenemos encantos y limitaciones.

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3 comentarios
  1. Fatima
    Responder

    Me gusto muchisimo por que aunque nuestra familia sea diferente, no significa que dejemos de quererlo o no tratarlo igual, para eso existe la igualdad.

  2. paula samantha
    Responder

    Me encanta, es verdad, cada quien tiene su propia familia y su verdadera identidad.

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