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Fábulas de animales

Las mejores moralejas de animales para niños

Uno de los cuentos que los niños (y no tan niños) adoran son las fábulas, sobre todo aquellas en las que un animal es el personaje principal. En ellas se narra una historia en la que el personaje principal o varios de ellos se encuentran en diferentes situaciones que terminan con una moraleja o una lección. Las fábulas tienen una gran carga de valores y enseñanza para el pequeño, pero que con la ayuda de estos animales que pueden hablar y expresar sentimientos y emociones lo interiorizan mucho más que si se les hablara directamente de dichos valores morales.

Para saber el origen de las fábulas de animales tenemos que remontarnos a miles de años atrás, en la época mesopotámica, donde se empezaron a contarlas, pero el que realmente fue el precursor y escritor de más renombre fue Esopo que ya en la antigua Grecia narraba sus fábulas tanto para niños como para adultos.

Lo especial que tienen estas narraciones es que es capaz de captar la atención y dar una lección en pocos minutos, sin alargarse demasiado en el tiempo, algo que para los pequeños es esencial, ya que pierden la atención de una actividad cuando se llevan más de cinco minutos escuchando o leyendo. La moraleja o enseñanza se encuentra siempre al final, haciendo pensar sobre todo lo que ha ocurrido en la fábula con el fin de que pueda aprender unos valores y evitar que les pase lo mismo a los personajes.

Por lo general estas fábulas sobre animales están contadas en tercera persona, y es el narrador el que pone en marcha toda la historia, contando quién es el personaje, teniendo un inicio, nudo y desenlace en apenas unas pocas líneas. Los personajes como hemos dicho anteriormente suelen ser siempre animales que pueden sentir e incluso hablar, dotándole de acciones que solo los humanos podríamos tener, ellos sienten felicidad, furia, envidia entre otros, los cuales los pondrán en situación según la trama de la fábula y la enseñanza que quieran dar.

Entre la temática que se encuentra en la fábula siempre suele ser referido a un valor negativo del ser humano, como la envidia, la codicia, la ira, o la pereza y como esto puede afectar negativamente a una situación. A modo de ejemplo tenemos la fábula de la cigarra y la hormiga, en la que cuenta, por medio de estos dos insectos, como la hormiga es una trabajadora mientras que la cigarra es perezosa y cómo al final se da cuenta que el no hacer nada le llevará por mal camino.

¡Comparte, aprende y diviértete!
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